Venture studio
Una regla. Una costumbre. Algo que siempre fue imposible.
¿Tiene que seguir siendo así?
Mirar otra vez no es buscar lo que está mal.
Es mirar qué cambió alrededor.
Algo que era imposible dejó de serlo.
Alguien empezó a hacerlo distinto, por su cuenta.
La razón que lo explicaba ya no está.
A alguien le sigue costando lo mismo.
A veces sí.
Hay una buena razón para que sea así. Entonces está bien, y seguimos de largo.
A veces no.
O parece que no. Entonces hay que ir a ver.
Vamos a terreno: hablamos con quienes viven el problema y miramos lo que ya hacen, no lo que dicen que harían. Probamos con lo mínimo que sirva para saber si es cierto — una conversación, una pieza hecha a mano, un piloto chico.
Y a veces lo que probamos da buenas razones para seguir.
Cuando algo sigue, lo construimos: puede terminar siendo una oferta, un producto o un negocio; a veces una empresa. Eso lo decide lo que encontramos, no un plan hecho de antes.
No tenemos una industria ni una tecnología definidas de antemano. Nos interesa lo que puede crecer sin que el trabajo a mano crezca al mismo ritmo; si sólo funciona con nosotros haciéndolo para siempre, no es para nosotros.
Caddix es un venture studio.
No empezamos de cero cada vez.
Lo que aprendemos y lo que construimos por el camino queda disponible para lo siguiente. Así, cada intento también deja algo útil para el siguiente.
Lo que construimos puede cambiar. Caddix queda.
Todo esto es Caddix.
Al final, es para alguien.
Si viste algo en Caddix que te hizo pensar, conversemos.
